Los sistemas de asistencia, una ayuda con límites

Los sistemas modernos como el de frenado de emergencia o el de mantenimiento de la dirección tienen la ventaja de que siempre están atentos», destaca Welf Stankowitz, responsable del consejo alemán de seguridad viaria (DVR).
Sin embargo, los conductores no deben fiarse completamente de ellos y deben estar atentos a sus debilidades. Estas son algunas:
– ESP: Estabiliza el auto e impide que vuelque, pero funciona sólo dentro de los límites físicos, cuando la velocidad en el giro no es demasiado alta. Si lo es, la fuerza centrífuga puede voltear el vehículo a pesar de la ayuda tecnológica. Y en caso de que haya nieve, hielo o grava suelta, el límite se alcanza con más facilidad. Y unos neumáticos en mal estado también reducen su eficacia.
– Regulador automático de distancia: Un coche con este sistema resulta muy práctico en situaciones de tráfico «stop and go», ya que hace que sólo haya que frenar y acelerar. Uno de los problemas es el reconocimiento de las motocicletas. Y los sensores pueden perder de vista al auto precedente en una curva cerrada, lo que puede conllevar una aceleración no deseada. Como los humanos, el regulador puede no ver bien en caso de nieve o lluvias torrenciales.
– Frenado de emergencia: A velocidades reducidas, el asistente de frenado de emergencia puede impedir los accidentes o minimizar los daños con ayuda de cámaras y radares. Pero no todos reaccionan a obstáculos como coches aparcados en segunda fila. En condiciones de mal tiempo, se requiere una mayor distancia de frenado que no siempre reconoce el asistente. Y si de repente un niño entra corriendo en la vía, por ejemplo, tampoco es posible un frenazo a tiempo a pesar de la tecnología.
– Asistente de estacionamiento: Ayuda al conductor a estacionar con señales acústicas e imágenes, pero puede pasar por alto pequeños obstáculos.
– Reconocimiento de señales: Con ayuda de cámaras reconoce el límite de velocidad y las señales de prohibición de adelantamiento. Unos símbolos en el cockpit alertan al conductor de las infracciones. Aunque muchos de estos sistemas sintonizan las imágenes con las informaciones del navegador, son propensos a los errores. También en caso de lluvia, niebla o en caso de que las señales estén sucias puede haber problemas, al igual que con letreros mal ubicados. Las salidas de las autopistas, en las que hay un menor límite de velocidad, no suelen ser reconocidas.
– Mantenimiento de la dirección: Permite al conductor no perder el carril en caso de despiste, pero requiere marcas en la mediana y los arcenes para orientarse. Si éstos están tapados por nieve, tierra u hojas, por ejemplo, o no están disponibles, como es el caso de muchas carreteras secundarias, el sistema no ayuda. En ese caso, los avisadores por vibración en el volante no funcionan. El reflejo del sol puede deslumbrar a las cámaras que supervisan el trayecto.
– Asistente de ángulos muertos: Cuando en un cambio de carril o al doblar, otro vehículo se acerca por detrás, el avisador activa su alarma. Pero a veces simplemente parpadea una señal en el espejo retrovisor que en caso de que luzca el sol puede no verse. Mejor funcionan los avisadores acústicos de ángulos muertos. Hay sistemas que no reconocen en todas las situaciones a las bicicletas y las motocicletas.
– Alerta de cansancio: Una siesta de unos pocos segundos es el motivo del 25 por ciento de los accidentes mortales en las autopistas, por lo que este tipo de asistentes son muy útiles, aunque no siempre fiables. Reconocen diferentes indicios de que el piloto se está durmiendo, como por ejemplo movimientos de volante, cambios de dirección o movimientos de cabeza. Otorgan una ayuda similar los avisadores de colisión y el dispositivo de mantenimiento de la dirección.
– Encendido automático de luces: Se activa en cuanto reconoce la oscuridad, pero los sensores no siempre reaccionan bien ante la niebla y a veces hay que activar la luz nocturna manualmente, lo que puede olvidarse al estar acostumbrado al encendido automático.
– Asistente de luces largas: Esta función activa las luces de larga distancia en caso de oscuridad, cuando es posible, y mejora así la visibilidad, aunque a veces se precipita. Se atenúan en caso de que vengan un coche en dirección opuesta o haya otro delante.
– Asistente de visión nocturna: Por cámaras infrarrojas o de reconocimiento de calor, estos sistemas ayudan ante una visión borrosa. Los más modernos reconocen incluso personas, pero sólo resultan útiles en caso de que en situaciones de peligro, los avisos se reflejen en el parabrisas para no evitar que la mirada se dirija hacia un monitor y se aparte de la carretera.

FUENTE: PORTALAUTOMOTRIZ.COM 19/04/2012

Escrito por

Federación de Cámaras del Comercio Automotor de la República Argentina
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