Cadillac CT4 y CT5 Blackwing, la combustión se despide a lo grande

La gama de productos de Cadillac, fuera de la Escalade, en los últimos años ha sido muy confusa, en especial para quienes no tenemos el placer de tenerlos en nuestro mercado. Siempre me ha gustado el hecho de que las marcas en cuestión bauticen a sus productos con un nombre concreto, en lugar de una pila de números y letras indescifrables. Por último, antes, incluso estas nomenclaturas tenían un significado lógico, pero eso se ha perdido en el tiempo culpa de estrategias de marketing, quienes son los que usualmente echan a perder todo lo bueno que puede existir en el mundo, pero eso es otro tema, (perdón gente de marketing).

Ahora tenemos al CT4 y al CT5, que antes se llamaban ATS o CTS, o algo así. Son «nombres» que tienen más en común con una banda de pop coreana que con una denominación clara y determinada. Pero bueno, en el afán de seguirle el juego a los alemanes, Cadillac decidió que era más «premium» ponerles códigos a sus autos.

Este es el Cadillac CTS-V Coupé Special Edition del 2015. Tenía un V8 6.2 , basado en el V8 que montaba el Corvette ZR1 de aquel entonces, con 556 CV.

Después de este desahogo, les cuento que Cadillac, el 2019, lanzó al mercado al CT4-V y al CT5-V, los que se suponían, serían los excelsos sucesores de los poderosos ATS-V y CTS-V, autos que hicieron que los M de BMW o que los Mercedes tocados por AMG sudaran la gota gorda. Pero todo fue decepción, cuando Cadillac los presentó con motores más pequeños y menos potentes. A los de GM no les quedó otra que «sacarse el pillo» ante los más críticos, diciendo que lo habían hecho a conciencia, porque estaban preparando algo más potente, a su vez que nos tuvieron metidos durante varios meses con el concepto de «Blackwing» en sus registros de patentes y algunos teasers.

Y se abrió el cielo…

Y cayeron durante estas semanas dos sedanes de ala negra, los nuevos CT4-V Blackwing y CT5-V Blackwing. El concepto Blackwing, nuevamente es un cliché de marketing, de «brandear» todo lo que es más exclusivo con el apellido «Black», como si fuese cierta marca de whiskey. Por fortuna, el concepto viene bien acompañado en el caso de Cadillac, puesto que estos son verdaderos sedanes deportivos, de alta potencia y pensados para engomar todo tipo de pistas o calles como se te antoje. Esta «deuda» se viene a pagar por una razón muy específica: Cadillac ha señalado que su futuro yace en la vereda de los autos eléctricos y que de aquí en adelante, todo será transición hasta que eso ocurra. O sea, esta es una despedida a lo grande.

CT4-V Blackwing

Es impulsado por un poderoso motor V6 3.6 Biturbo de 472 CV y 603 Nm de torque.

GM declara una aceleración de 0 a 100 Km/h en 3,8 segundos y una velocidad punta de 304 km/h.

Cadillac ha mejorado el flujo de aire para que la admisión sea un 39% más efectiva que en el ATS-V

El modelo con caja manual, lleva rodamientos de titanio y contrapesos rebalanceados en el cigüeñal para evitar cargas parásitas bajo alto stress

Los inyectores de aceite en los pistones se rediseñaron para que su flujo sea más efectivo en la parte baja de los pistones, mejorando así el control de temperatura

El sistema de refrigeración cuenta con ductos integrados que permiten un flujo más directo y efectivo, lo que permite que el motor reaccione más rápidamente

Todo el circuito de recirculación aérea, también se ha reducido en un 60%, lo que permite que el motor respire y evacue con mayor agilidad.

CT5-V Blackwing

Gracias a su motor V8 comprimido de 6.2 litros, con 668 CV y 893 Nm de torque, es el Cadillac más potente jamás fabricado.

En la prensa, algunos lo han llamado «el Camaro ZL1 de cuatro puertas».

GM declara una aceleración de 0 a 100 Km/h en 3,7 segundos y una velocidad punta superior a los 320 km/h

Cadillac ha mejorado el flujo de aire para que la admisión sea un 46% más efectiva que en el CTS-V original

El compresor mecánico Eaton de 1.7 litros y cuatro lóbulos, con rotores más pequeños, permite generar alta potencia a bajas revoluciones sin tanto esfuerzo.

Las culatas están fabricadas de aluminio con una técnica de fundición rotacional, que soportan mucho mejor las altas temperaturas que las culatas de aleación de aluminio estándar.

El auto presenta un sistema de lubricación y refrigeración, suficientes para aguantar días de pista

Las válvulas de admisión están fabricadas en titanio

Frenos y suspensión

Brembo es quien firma los cálipers de ambos modelos, con seis pistones en el frente y cuatro en el eje trasero. Estos son los frenos más grandes jamás instalados en un Cadillac.

En el caso del CT5-V, podés optar por un kit carbono-cerámico con discos perforados, con mayor resistencia a la fatiga por temperatura y que además son más livianos (entre 24 y 28 kilos menos).

La mordida de los frenos se puede ajustar según los modos de manejo en el auto.

La suspensión en ambos modelos cuenta con el sistema Magnetic Ride Control 4.0, calibrado para alto performance, con más sensores de temperatura para el fluido magnético de los amortiguadores y acelerómetros más sensibles, que permiten un ajuste hasta cuatro veces más rápido.

Los espirales se han endurecido, las barras estabilizadores ahora son huecas (para menor peso) y los bujes de la suspensión también son más firmes para entregar una sensación de conducción más fiel.

Se alteró la geometría de la suspensión trasera y se reforzaron algunas piezas, para aguantar más fuerzas laterales.

Ante cualquier cosa, ambos modelos calzan neumáticos Michelin Pilot Sport 4S con llantas forjadas de 18″ para el CT4 y 19″ para el CT5.

Interior del CT5-V Blackwing, con la caja manual. Ojo, que además de todo el equipamiento, el sistema de audio viene firmado por AKG, tal como en la Escalade. Aunque con un V8 en el frente, dudamos que se use mucho.

¡Hay caja manual!

Para el consuelo de los puristas (como uno), Cadillac ofrecerá de serie una transmisión manual de seis velocidades proporcionada por Tremec para ambos modelos.

Esta transmisión cuenta con doble embrague, punta-taco automático, y un sistema de anti-lag, que permite pasar los cambios sin dejar de pisar el acelerador. En el caso del CT4-V, mantiene el turbo girando: pops & bangs, asegurados.

La transmisión y el diferencial trasero (LSD de bloque electrónico, con torque vectoring activo) están refrigerados.

Se mejoró la disposición del pedal del embrague y del freno, para un manejo más cómodo en pista.

El embrague tiene un tope físico lo que ayuda a no fatigar el cilindro maestro.

La palanca de cambios tiene un tramo más corto.

Si no te gusta remar tus cambios, Cadillac ofrece una caja automática de 10 velocidades, la cual fue torturada en pista y asegura una óptima lubricación.

Ambos modelos ya pueden reservarse en Estados Unidos (por si te estabas ilusionando, Cadillac no se vende en Argentina) a precios de USD $59.990 para el CT4-V Blackwing y de USD $84.990 para el CT5-V Blackwing. Las entregas comenzarán a mediados de año.

FUENTE; AUTOCOSMOS.COM.AR 09/02/2021

Escrito por

El autor todavía no ha añadido ninguna Información a su perfil.

Comentarios cerrados.

Deja una respuesta

quieres unirte a la discusión?
¡Siéntete libre de contribuir!