Restricciones más duras: advierten por impacto en industria automotriz

Las nuevas medidas de control cambiario causaron malestar en el sector.

La profundización de las restricciones de divisas pone al sector industrial en una situación límite. Más del 80% de las importaciones se destinan a la producción que, a su vez, en gran parte, tiene por objetivo la exportación.

Es decir que las trabas para el ingreso de mercadería del exterior pueden terminar impactando en los compromisos externos de muchas empresas y en el abastecimiento local. El sector automotor es uno de los más delicados ya que se encuentra en un momento de demanda interna insatisfecha y de crecimiento de los pedidos externos.

Si bien las terminales fabricantes de vehículos no son las más afectadas, ya que se trata de multinacionales con respaldo externo como para importar sus propias autopartes, el problema se genera en los autopartistas nacionales, en su mayoría pymes. Esta industria está compuesta por cerca de 450 empresas de las cuales unas 80 son compañías extranjeras.

Un vehículo que se produce en el país tiene alrededor de 70%, en promedio, de piezas importadas.

Hasta hoy venían trabajando con mucha dificultad para pagar a sus proveedores externos. Desde el reinicio de la actividad, tras la salida de la cuarentena, los problemas para cumplir con sus proveedores externos se complicaron. En muchos casos, debieron recurrir a financiamiento, cuando la empresa en el exterior les cortaba la cuenta corriente.

La decisión de limitar los pagos anticipados de importaciones, suma un nuevo inconveniente.

“No sabemos cómo vamos a operar. El constante cambio de reglas de juego hace imposible planificar el trabajo. La Argentina está mal vista en el exterior y plantearle a nuestros proveedores que no podemos adelantarle un pago para un pedido nos cambia el panorama. Nadie va a ponerse a fabricar algo que no está seguro cuándo ni cómo va a cobrar” dijo a Ámbito el dueño de una pyme autopartista. En muchas empresas, hasta anoche, estaban estudiando el impacto de la medida, aunque adelantaban que va a provocar serios problemas.

“Lo estamos analizando bien, porque hay muchos detalles a tener en cuenta. Los plazos, el monto que permiten operar es más reducido, alcanza a bienes de capital, es decir, inversiones. Es complejo. Lo que está claro es que no ayuda” explicó a Ámbito otro empresario.

Si bien la nueva restricción tendría un plazo limitado, en el sector temen que se prolongue más de lo previsto. Esto puede generar que no puedan cumplir con el abastecimiento de piezas en los pos acordados.

Esta decisión se produce en un momento en que esta industria está muy complicada por la falta de semiconductores. Este es un problema que afecta a todo el mundo, pero en la Argentina se siente más por el contexto económico. Además, porque algunas casas matrices de automotrices están garantizando el abastecimiento de chips en su plantas más rentables y eso deja en un segundo plano a países como la Argentina.

De hecho, en el país, hay plantas, tanto de vehículos como de autopartes, que sufren esas consecuencias con paradas de producción y suspensión de personal. La consecuencia de esta nueva restricción cambiaria, más el tema de los semiconductores, es que será difícil mantener el ritmo de la producción automotriz los próximos meses.

FUENTE; AMBITO.COM.AR 07/10/2021

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