Porsche presenta el nuevo Cayman, más liviano y rápido que su antecesor

Los ingenieros de Porsche siempre consiguen que los aficionados de la firma de Stuttgart puedan disfrutar de una conducción especial.
Y ahora el protagonista de esta saga es en Cayman, quien se destaca, entre otras cosas, por el equilibrio gracias a un esquema mecánico mucho mejor estructurado, con el motor central y un reparto de pesos óptimo entre ambos ejes: 46% delante y 54% detrás.

El último Cayman tiene seis centímetros más entre ejes, con las vías delantera y trasera también ensachadas y una altura diez milímetros menor.

Estas características, junto a los 30 kilos que adelgaza respecto a su predecesor y a unos motores más potentes, le permiten mejorar un comportamiento que ya era de por sí excelente.
En cuanto al diseño, la silueta es más alargada y plana, con un parabrisas desplazado hacia delante y una línea de techo que se prolonga más hacia atrás, tal como describe El Mundo.

Las puertas cuentan con una hendidura que canaliza el aire hacia un toma situada sobre la aleta posterior para refrigeración del motor y el spoiler trasero se integra con los pilotos cuando permanece cerrado.
Por otro lado, uno de los elementos estéticos que más llaman la atención son los grandes faros, de forma irregular y con los intermitentes incorporados.

Los responsables de la marca aseguran que la intención es alejarse de la imagen de su hermano mayor visto desde una perspectiva frontal.

En el interior, que mantiene el sello Porsche, se han hecho sutiles cambios entre los que destaca la consola central elevada hacia el tablero, un detalle de diseño que permite situar la palanca de cambios como en los coches de competición, muy cerca del volante, para facilitar su uso en una conducción deportiva.
También, gracias a la silueta más alargada de esta nueva generación del biplaza coupé, se gana en espacio para equipajes: el volumen de carga que hay en el habitáculo por detrás de los asientos es de 275 litros, a los que hay que sumar otros 150 litros de un baúl cuadrado bajo el capó.
Desde la estructura y la mecánica, la carrocería mezcla varios tipos de acero de diversas resistencias con aluminio, y este último material supone ya el 44% del conjunto, lo que ha permitido esa reducción de peso. Además, se consigue aumentar un 40% la rigidez torsional.
Los frenos se han optimizado, con discos mayores delante, mejoras en la ventilación y unas pinzas más rígidas, y en la dirección se han hecho algunos ajustes para ganar en precisión.

FUENTE: 18/02/2013

Escrito por

Federación de Cámaras del Comercio Automotor de la República Argentina

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